Sabemos que en Europa, particularmente en el siglo XVII en adelante, mucha gente se volcó hacia la apostasía y abandonaron la religión. La aparición de un movimiento apostata y de disidencia de la religión en occidente fue producto de una serie de factores, de los cuales mencionaremos los más importantes:

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  1. La deficiencia de los conceptos religiosos de la Iglesia

La explicación que daban los líderes religiosos acerca de los conceptos teológicos en occidente, comenzando por la Iglesia, eran muy tambaleantes e ilógicos. Es obvio que el intelecto del hombre no le permite aceptar cuanto pensamiento aparezca, de ahí que, la primera condición para el éxito de una ideología es que no se contradiga con el intelecto.

A modo de ejemplo, la iglesia presentó a los hombres una descripción antropomórfica de Dios. Un Dios con cuerpo, manos, pies, ojos y oídos; en apariencia igual a otros ser humano, aunque mucho más grande.

Si en la niñez, a un hombre se le describe a Dios de esa manera, y ese niño, después de crecer y pasar por ciertos niveles académicos, halla que ese ser no puede ser Dios, es probable que en lugar de corregir dicha imagen que tiene de Dios por sí mismo, se niegue al principio de la existencia de Éste.

Flammarion en su Libro Dios en la naturaleza dice:

“La iglesia presentó a Dios de tal forma que: desde su ojo derecho hasta su ojo izquierdo hay una distancia de 36 mil kilómetros”

  1. Las crueldades de la Iglesia

Para la iglesia imponer su propia interpretación singular de los conceptos religiosos y obligar al pueblo a aceptarlos, no escatimó en la más mínima violencia. Inclusive se opuso a un cuerpo de temas científicos que directamente no tenían nada que ver con la religión, pero que estaba en las manos de la iglesia aceptarlos o no. En la Edad Media, la iglesia llegó a tener un juzgado denominado “La Inquisición” el cual castigaba todo pensamiento contrario a la iglesia.

Will Durant, respecto a las torturas llevadas a cabo por este juzgado escribió:

“Los métodos de torturas en lugares y tiempos fueron diversos, algunas veces sucedió que ataban por la espalda las manos del acusado y luego era colgado de las mismas manos. Era posible que lo ataran de tal forma que no podía moverse, y en ese momento le echaban agua por su garganta hasta asfixiarse. También, era posible lo ataran de pies y manos con tanta fuerza que la cuerda penetraba la piel llegando hasta los huesos”.[2]

Algunos de los sacrificios se practicaron desde el año 1480 a 1488, significa que durante un tiempo de 8 años más de 8800 personas fueron quemadas y 96494 juzgados con penas severas. Y desde el año 1480 hasta 1808 fueron quemadas más de 31912 personas, y juzgadas más de 291450 por simples conjeturas.[3]

Es obvio que la reacción por parte del pueblo frente a toda esta barbarie a manos de los líderes religiosos, no podría ser más que negar su religión y la creencia en su fundador, es decir Dios.

  1. La deficiencia de los conceptos filosóficos

Explicar este factor requiere de la descripción de una serie de temas profundamente filosóficos, lo que no es apropiado para el nivel de este texto. Diremos simplemente que la teología y el Kalām en occidente se enfrentaron a un sin número de problemas, de tal manera que no pudo dar una explicación correcta y razonable sobre la existencia de Dios, restándole credibilidad a la religión.

Para que quede claro de forma parcial el pensamiento filosófico en occidente, en particular sobre los temas teológicos, qué tan débiles son, expondremos para ustedes una explicación de Russel, quien en su libro “Por qué no soy Cristianos” expresa que el fundamento de este argumento (el argumento de la Causa Primera), es que todo lo que vemos en este mundo tiene una causa, y si seguimos esa cadena de causas, finalmente llegaremos a la primera de ellas, y esta primera causa es la Causa de todas las Causas o es Dios.

Russel en esa época criticando este argumento expresó:

Puedo decir que cuando era joven y debatía muy seriamente estas cuestiones en mi mente, había aceptado el argumento de la Primera Causa, hasta el día en que, a los 18 años, leí la Autobiografía de John Stuart Mill, y hallé allí esta frase: «Mi padre me enseñó que la pregunta ‘¿Quién me hizo?’ no puede responderse, ya que inmediatamente sugiere la pregunta ‘¿Quién hizo a Dios? Esa sencilla frase me mostró, como aún pienso, la falacia del argumento de la Primera Causa. Si todo tiene que tener alguna causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, igual puede ser el mundo que Dios, por lo cual no hay validez en ese argumento.[4]

Aquellos familiarizados con lo más elemental de la filosofía islámica encuentran muy absurdas las palabras de Russell, según lo pensaba él, la ley de la causalidad es: “Todo ser necesita de una causa” en tanto que la ley de la causalidad es así: “Todo ser contingente necesita de una Causa” y la Primera Causa del universo, desde el inicio, está por fuera de esta ley, de la misma forma que por ejemplo la oración “todo corrupto miente” desde un inicio no incluye a los hombres justos.

Para explicar más el tema se necesita aclara temas filosóficos, lo cual está fuera del nivel de este escrito.

  1. La deficiencia de los conceptos sociales y políticos

En occidente se inculcó que aceptar la soberanía de la religión en la sociedad, significaba la negación total de la libertad de los individuos, y el establecimiento del despotismo y autoridad dictatorial de unos cuantos que en nombre de Dios gobernarían sobre el pueblo. El pueblo pensaba que si aceptaban a Dios debían también aceptar el despotismo de los poderes absolutos; de tal forma que el individuo no tenía ningún derecho frente al gobernante, y éste a su vez tampoco tenía responsabilidad alguna frente al individuo. Entonces, aceptar a Dios equivalía a aceptar la opresión social, y si el pueblo quería tener libertad social debía negar a Dios. Es así como el pueblo que también prefirió la libertad social negó a Dios.

En el Islam, única religión que no se tergiversó, sus líderes religiosos enfatizaron en este punto, pues si ellos tenían un derecho frente al pueblo, éste también lo tendría frente a ellos. A manera de ejemplo mencionamos las palabras del Imam ‘Ali (a.s.):

“El Altísimo Dios con mi gobierno sobre ustedes me ha dado un derecho y ustedes de igual manera tienen un derecho ante mí. El derecho siempre es de dos tipos, alguien no tiene derecho sobre otro sin que aquel también sobre lo tenga sobre él. Si alguien tiene derecho sobre otros, y estos no lo tienen sobre él, ese es Dios y si la creación no tiene esa preeminencia, es porque Él tiene el Poder y Sus juicios no surgen sino basados en la Justicia.”[5]

En la constitución de la República Islámica de Irán, producto del Corán y La Sunnat, se tuvo en cuenta la libertad del pueblo y el derecho de la libre crítica al gobierno, hasta el punto que el pueblo por medio de sus representantes escoge a alguien para el liderazgo y por medio de los mismos representantes, supervisan su desempeño. En el artículo 6 de la constitución dice:

“ En La República Islámica de Irán los asuntos del país se administrarán basados en la opinión pública, por medio de las elecciones: La elección del presidente de la república, de los Representantes de la Asamblea Consultiva Islámica, los miembros del Consejo y los veedores, o por medio de toda ayuda en caso que así lo especifique la constitución”

En el artículo 19 y 20 dice:

“El pueblo de Irán, de cualquier tribu o comunidad, tienen los mismos derechos, sin importar el color, la raza, la lengua, y éstos a su vez no serán criterios de superioridad. Todos los individuos del país, sean hombres o mujeres son iguales, amparados por la constitución y gozan de todos los derechos humanos, políticos, económicos, sociales y culturales, cumpliendo con los parámetros del Islam”

  1. La opinión de los inexpertos

Aunque el conocimiento de Dios en la medida que el común de la gente tiene el deber de conocer y creer en ello es algo simple e innato, la exactitud y perspicacia en los asuntos teológicos genera complicaciones. El tema de los atributos y Nombres de Dios Altísimo, el Destino y el Decreto Divino, el determinismo y el Libre Albedrio, entre otros temas similares, en palabras del Imam ‘Ali (a.s.): “Son un mar profundo” y no cualquiera puede penetrarlos y opinar.

Es una pena, que en Occidente y también en Oriente, a cualquiera se le permite opinar sobre estos temas. Pues fue ésta la causa de que dichos temas fuesen transmitidos de manera incorrecta al pueblo, ocasionando algunas veces que se dudara de la validez de la religión. Al respecto, el Profesor Mutahhari narra una historia:

A una persona le preguntaron el por qué Dios le dio alas a las palomas pero no al camello. Dijo: “Si el camello tuviera alas, no podríamos vivir. El camello volaría y destruiría nuestras casas de adobe y de barro”. Otro preguntó, ¿qué argumento hay para la existencia de Dios? Dijo: “Cuando la gente dice algo, es porque sucedió algo”

El que un argumento sea débil no quiere decir que lo argumentado sea falso, pero psicológicamente cada vez que un argumento es débil, el interlocutor comienza a dudar de la validez de lo argumentado, y algunas veces llega a tener certeza que es falso.

De ahí que, la débil defensa de las creencias religiosas, por parte de individuos no especializados, sea uno de los factores importantes de la inclinación hacia el laicismo.

  1. Mostrar como incompatible la religiosidad con la felicidad en este mundo

El ser humano posee inclinaciones e instintos que la sabiduría Divina le ha concedido para organizar su vida y conducirlo hacia el objetivo prescrito, como el deseo sexual, al amor por los hijos, la adquisición de conocimiento y la tendencia hacia la belleza. El ser humano, aunque no debe dedicarse únicamente a seguir estas inclinaciones, tampoco debe suprimirlas, ignorarlas o combatirlas. Por el contrario, debe corregirlas y equilibrarlas.

Ahora, si en el nombre de Dios y la religión, de una manera total se niegan estos instintos, considerando el celibato y el monasticismo como algo sagrado, y al matrimonio como algo sucio, a la ignorancia como causa de salvación y al conocimiento como causa del desvío, a la riqueza, poder y capacidad económica como una desgracia, a la pobreza y la debilidad como buena suerte, entonces, es natural y probable que el ser humano, que siempre está bajo la fuerte atracción de estos aspectos, se aparte de la religión y niegue a Dios. Es decir, tal como sucedió en occidente, y como en algunas ocasiones también se propaga entre los musulmanes por parte de algunos individuos.

Russell dijo:

“Las enseñanzas de la iglesia pusieron al pueblo entre dos infortunios y frustraciones: O el infortunio de este mundo y la frustración de sus favores, y el infortunio y frustración de la otra vida con sus premios. Según la iglesia, el ser humano debe tolerar una de estas dos desgracias; o soportar el infortunio de este mundo y frente a la otra vida, disfrutar sus placeres; o si quiere, entonces gozar de los favores en este mundo, debe aceptar que se privará de ellas en la otra vida.”[6]

Pero este pensamiento es inválido desde su raíz. La religión correcta garantiza tanto la felicidad en este mundo como en la otra vida, y aquel que rechaza a la religión, se desgraciará en este vida y en la otra. Para toda persona de intelecto sano, le surge esta pregunta: “¿Por qué Dios obligatoriamente ha dictaminado que la humanidad debe soportar una de esos dos infortunios?”. ¡¿Acaso Dios es avaro?! La realidad es que las responsabilidades que se deben asumir con la religión garantizan la preservación de la tranquilidad y felicidad en este mundo. El profesor Mártir Mutahhari, al respecto dijo:

“Las enseñanzas opuestas a la verdad por parte de algunos difusores han sido la causa por la cual muchas personas han desertado de la religión, imaginando que conocer a Dios implica necesariamente aceptar la privación, soportando el infortunio y la humillación en este mundo”.[7]

  1. La Corrupción Moral

Aceptar la religión conlleva una serie de restricciones y limitaciones en el comportamiento del ser humano. Por esto, muchas personas sumergidas en el disfrute de las pasiones mundanales, ven a la religión como un obstáculo para la libertad de sus acciones, por lo tanto, al negar la religión, tienen el camino libre.

 

El Sagrado Corán dice:

 

بَلْ يُرِيدُ الإِنسَانُ لِيَفْجُرَ أَمَامَهُ

 

Pero el ser humano desea seguir viviendo en el pecado. (75: 5)

No es tanto una confusión conceptual acerca de la resurrección, sino al libertinaje al que nos llevan los deseos inmoderados. Por otra parte, el pecado y la corrupción moral en el comportamiento son un obstáculo para aceptar la Verdad y la Realidad. El Tauhid (Monoteísmo Puro)     es una semilla que se desarrolla en una tierra pura, los suelos deteriorados y salinos la corrompen y aniquilan. “Si el ser humano en su comportamiento tiende al epicureísmo, la adoración a lo material, cayendo en las garras de la sensualidad, gradualmente su pensamiento e ideología también, por el principio de la correspondencia con el entorno, asimilará esta tendencia inmoral”[8]

Es por esto que Dios, estableció a la Guía del Corán particularmente para los piadosos[9] y como amonestación específicamente para aquellos cuyos corazones aún no han muerto a causa de sumergirse en los deseos inmoderados[10].

El aumento de la corrupción moral y social en los dos últimos siglos ocasionó la disminución de la inclinación hacia lo espiritual en Occidente, y ha sido causa de que en cuanto a creencias, se negaran los conocimientos religiosos:

ثُمَّ كَانَ عَاقِبَةَ الَّذِينَ أَسَآءُوا السُّوأَى أَن كَذَّبُوا بِاَيَاتِ اللَّهِ وَكَانُوا بِهَا يَسْتَهْزِئُونَ

 

“Luego, el final de quienes hicieron el mal fue desmentir las señales de Dios y burlarse de ellas.” (30:10)

Fue con esa misma arma que el occidente cristianizado le arrebató el andaluz a los musulmanes. Promoviendo los medios del placer, libertinaje y la lujuria entre estos lograron fisurar sus filas, ocultando sus siniestras intenciones.

Resumen del Tema

Los factores más importantes de la tendencia a la apostasía y rechazo a la religión en occidente son:

  1. La deficiencia de los conceptos religiosos expuestos por la iglesia. La iglesia presentó una imagen antropomórfica de Dios; Un Dios con forma de hombre pero mucho más inmenso. El intelecto del ser humano no le permite aceptar un Dios así.

  1. La crueldad de la iglesia para imponer su exegesis particular que tenía acerca de los conceptos religiosos, forzando a las gentes a aceptarlos, agredió y torturó a todo aquel que no estaba de acuerdo con ellos, inclusive, no escatimó en asesinar a muchos de ellos. La reacción del pueblo frente a toda esta crueldad no fue más que rechazar esa ideología y negar a Dios.

  1. La deficiencia de los conceptos filosóficos. La teología y teosofía en occidente no lograron explicar correcta y racionalmente la existencia de Dios y las demás creencias religiosas.

  1. La deficiencia de los conceptos sociales y políticos. En occidente se inculcó el pensamiento erróneo de que aceptar la legalidad de la religión implicaba la total privación de la libertad del individuo sometiéndose al despotismo. Debido a esto, las gentes se alejaron de Dios y de la religión para obtener una libertada social. En tanto que la religión divina correcta es el mejor lecho para la libertad política y social.

  1. La opinión de personas no especialistas en el tema. Tanto en Occidente como en Oriente, todo aquel que quiere se atribuye la verdad en términos de conocimientos religiosos y los expresa. Esto ha sido causa de que en nombre de la religión se expresen opiniones inaceptables por gente con información.

  1. Mostrar como incompatible la religiosidad con la felicidad en este mundo. Este pensamiento se propagó en occidente, haciendo creer que para alcanzar la felicidad en la otra vida uno debía privarse de los favores y gracias de este mundo, siguiendo el ascetismo, monasticismo, abandonando la riqueza y el poder material, en pocas palabras; ser infeliz en este mundo. En tanto que una religión perfecta garantiza la felicidad en este mundo y en la otra vida.

  1. La corrupción en la moralidad y la acción. Aceptar una religión implica limitaciones en la vida del ser humano. Por esto, aquellos que sumergidos en los deseos inmoderados consideran que la religión es un obstáculo para la libertad de sus acciones. Es así como, negando la religión se liberan de este obstáculo. El aumento de la corrupción moral y social en occidente en los últimos dos siglos ha sido el motivo para que disminuya la espiritualidad en las gentes, y por lo tanto, se nieguen los conceptos religiosos.

 

 

Por: AbdulKarim Orobio

 

Fundación Islámica Kauzar, Calí, Colombia

 

[1] Para escribir este tema he utilizado parte de lo escrito por El Profesor Mártir Murteza Mutahhari en el libro Causas de la tendencia hacia el materialismo.

 

[2] Will Durant, La Historia de la Civilización

 

[3] Ibíd.

 

[4] Bertrand Russell, Por qué no soy Cristiano

 

[5] Nahyul Balagha, sermón 207

 

[6] Mencionado por Murteza Mutahhari, ‘Causas de la inclinación hacia el materialismo’, pág. 112

 

[7] Ibíd. Pág. 113

 

[8] Mencionado por Murteza Mutahhari, ‘Causas de la inclinación hacia el materialismo’, pág. 114

 

[9] (2: 2 – 3)

 

[10] (36: 69-70)

 

 

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